Presentaron los avances del tambo robotizado del INTA

El proyecto comenzó en octubre de 2014 con la obra civil. El Sistema, que se asienta en el INTA Rafaela y al que contribuyó con su tecnología la firma De Laval, cuenta hoy con 40 vacas en ordeñe y se piensa incrementar a unas 70 en los próximos años.

tambo-intaPasados 100 días de su instalación, se presentaron los primeros resultados de un proyecto de investigación cuyo objetivo es evaluar la sustentabilidad económica, ambiental y social de un “Sistema de Ordeño Voluntario” (VMS) en un sistema de producción de leche de base pastoril. Se trata del primer tambo robotizado del país y el primero de Latinoamérica vinculado a una Institución, el INTA Rafaela.

“Tenemos necesidad de ideas innovadoras que mejoren los escenarios actuales y las unidades de producción, y que sean capaz de cambiar la calidad de vida de la gente involucrada en la producción de leche de nuestros tambos”, expresó Jorge Villar, Director del INTA Rafaela en el marco de la apertura al público de los primeros avances arrojados por este sistema de trabajo basado en la tecnología para la obtención de mejores resultados productivos.

Según datos revelados por Ezequiel Cabona, responsable de operaciones de DeLaval en Argentina, hoy existen dos millones de vacas que se ordeñan con 24.000 robots en el mundo y en los sistemas pastoriles es donde más se está creciendo porcentualmente. Destacó además, refiriéndose al trabajo que los unió al INTA, que “no se trata sólo del robot, sino de un proyecto de investigación más amplio y de largo plazo en el que recién estamos empezando a gatear”.
Desde la empresa destacaron además que “se trata de una tecnología que vino para quedarse y que se duplicará en los próximos 5 años”.

La presentación

Luego de una recorrida por el tambo, el especialista del INTA Miguel Taverna, fue el encargado de brindar algunos datos sobre el funcionamiento de este sistema de trabajo. En este contexto, se destacó que lo más atractivo de su funcionamiento para el público quizás sea la forma en que se conducen y ordeñan las vacas. La utilización de incentivos (alimento, confort en determinadas horas, agua, etc.) hace que ellas se movilicen voluntariamente entre los sectores del tambo. Dentro de estas trayectorias, pasan por puertas inteligentes y en función de ciertas decisiones técnicas, derivan al ordeño u otras áreas (pastoreo, suministro de raciones).

Cuando son ordeñadas, un robot realiza todos los trabajos de la rutina (lavado de pezones, colocación de pezoneras, retiro, desinfección), además de la medición de una serie de indicadores (de producción, calidad, salud). Los datos son guardados y procesados por un programa que devuelve información útil para la gestión y toma de decisiones.

Es de destacar que la última etapa del proyecto supone el incremento del rodeo (hoy compuesto por 40 vacas) a 60-70 vacas en ordeño y su estabilización, prevista para el otoño del 2016. Su duración está prevista en cinco años.

Por otra parte, Taverna adelantó en la presentación del proyecto que, dentro de algunos años, ya se iniciará una 4ta. Etapa del proyecto, que pretende ampliar la producción y trabajar con alrededor de 150 vacas en ordeñe.
Actualmente, al tambo están destinadas 28 hectáreas, pero en el futuro, se contempla ampliar la superficie en conjunto con una nueva obra civil apta para trabajar con más animales.

Un proyecto promisorio

La robótica aplicada al ordeño es una tecnología con más de 20 años de desarrollo, en la actualidad adoptada por unos treinta mil tambos comerciales en el mundo. Sin embargo, su aplicación en tambos pastoriles intensivos es reciente y de mayor complejidad que en sistemas estabulados, lo que obliga a desarrollar este tipo de estudios de adaptación y validación.

El proyecto no se circunscribe al robot sino que incorpora una serie de otras investigaciones asociadas sobre tecnologías agrícolas-forrajeras, gestión ambiental, bienestar animal, manejo sanitario, reproductivo y alimenticio, inocuidad y calidad de leche, mano de obra.

Además de la dimensión productiva, la incorporación de innovaciones a los procesos del agro resulta valiosa para atraer la participación de los jóvenes al sector.

Todos éstos fueron aspectos detallados en la presentación de Miguel Taverna, posterior a la visita al tambo robotizado, organizada desde el punto de vista de una vaca, en la que se pudieron compartir todos sus movimientos voluntarios por los diferentes sectores de la instalación.

“Poner a disposición de las nuevas generaciones tecnologías más cercanas a sus pautas socioculturales, significa un incentivo para permanecer o iniciarse en la actividad”, explicó Taverna, especialmente en un contexto de escasez de mano de obra calificada.

Como dato de interés, a la búsqueda de personal para trabajar en el Sistema se presentaron 107 personas de menos de 35 años y prácticamente todos con formación terciaria y, en algunos casos, universitaria.

Loading Facebook Comments ...

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.